Durante los últimos 500 años las comunidades
indígenas de México han enfrentado muchos ataques. Han
soportado la colonización, el empobrecimiento, la
marginación y en años recientes la ocupación
militar. Los estados del Sur, principalmente indígenas, han
sido explotados durante siglos por sus recursos: maíz,
azúcar, café, petroleo y generación
hidroeléctrica. Ahora, los indígenas mexicanos
están enfrentando otro nuevo ataque, más sutil pero no
menos peligroso: la biopiratería.
México es un país de extraordinaria riqueza
étnica y biodiversidad. Una fuente clave de alimentos,
productos farmaceúticos y agrícolas, es justamente esta
diversidad la que ahora está en peligro. México
está en la mira de grandes corporaciones farmaceúticas y
biotecnológicas que buscan cosechar el "oro verde" de la
región y beneficiarse del conocimiento indígena que lo
acompaña.
1. ¿Qué es la biopiratería?
Biopiratería es la apropiación ilegal de la vida
-microorganismos, plantas y animales (incluyendo humanos)- y el
conocimiento tradicional que le acompaña. La
biopiratería es ilegal porque, en violación de las
convenciones internacionales y leyes nacionales correspondientes
(donde éstas existen), no reconoce, respeta o compensa
adecuadamente el derecho de quienes poseen esta diversidad natural o
el conocimiento tradicional relativo a su propagación, uso y
beneficio comercial. La biopiratería comunmente opera a
través de las aplicación de los Derechos de Propiedad
Intelectual (IPR por sus siglas en inglés), -- principalmente
patentes -- a recursos genéticos y conocimiento
tradicional.
2. ¿Qué es la bioprospección y cómo
se relaciona con la biopiratería?
Bioprospección es la búsqueda de los recursos
biológicos y el conocimiento indígena principalmente con
el propósito de la explotación comercial.
Como tal, si bien la bioprospección no es de por sí
contraria a los intereses de los pueblos indígenas o una
amenaza a la biodiversidad, si facilita la biopiratería. En
otras palabras, la bioprospección identifica los recursos
biológicos y el conocimiento tradicional con un potencial
comercial, mientras que la biopiratería se apropia de estos
recursos y conocimiento (o los privatiza con fines comerciales) sin
obtener el Consentimiento de Previa Información (PIC) u otorgar
una compensación.
3. ¿Porqué es la biodiversidad un recurso
estratégico y cómo está siendo amenzado?
La diversidad biológica o biodiversidad se refiere al
amplio rango de seres vivos que se encuentran en un ecosistema y que
son la pieza central para la continuidad alimenticia y el sustento
básico de salud. Como fuente de materia prima e ingredientes
activos para muchos productos comerciales -- alimentos, medicinas,
cosméticos, biotecnología, veterinaria, siembra y
agroquímicos -- es reconocida como un recurso altamente
estratégico con potencial comercial comparable al del petroleo
o el uranio. Esta importancia estratégica de la biodiversidad
se ve aumentada por el largo potencial del sector emergente de la
ingeniería genética.
En conjunto con los avances en las nuevas tecnologías y la
explotación del conocimiento tradicional, la biodiversidad
tiene un potencial de mercado extremadamente lucrativo. De hecho, el
comercio de productos y procesos biológicos es ahora casi la
mitad de la economía mundial, con ganancias concentradas en la
naciente industria de "ciencias de la vida" (comida, fármacos y
producción agrícola).
Las siguientes figuras de mercado (en ventas netas anuales)
ilustran la importancia de la biodiversidad como un recurso
estratégico en el siglo XXI (RAFI, Wall Street Journal,
Agriculture News 2000):
| Comida |
$2 a 3 millones de millones |
| Bosques |
$300 a 400 mil millones |
| Fármacos |
$300 mil millones |
| Agroquímicos |
$35 mil millones |
| Semillas |
$23 mil millones |
| Biotecnología |
$23 mil millones |
| Veterinaria |
$19 mil millones |
| Cosméticos |
$15 mil millones |
| |
|
Aproximadamente un 90% de la biodiversidad restante en el mundo se
concentra en regiones tropicales y sub-tropicales en los países
en desarrollo, mayormente localizados en el hemisferio sur. El
Worldwatch Institute ha identificado las siguientes regiones de
"mega-diversidad" por sus altos niveles de diversidad cultural y
biológica y su alta concentración de especies de plantas
endémicas: México, Brasil, India, Indonesia, Australia y
la República Democtrática del Congo. No es
extraño notar que son estos países los puntos de
atención de los proyectos de biopiratería.
La biodiversidad se encuentra en peligro, amenazada por los
efectos combinados de las emisiones de bióxido de carbono, la
tala inmoderada de bosques, la desertificación, la
extracción de recursos naturales (a través de
actividades como extracción de petróleo,
generación hidroeléctrica y minas), contaminación
genética (por el uso de organismos modificados
genéticamente), la explotación comercial de especies en
peligro de extinción y la desaparición de las culturas
tradicionales.
Al tiempo que afectan al mundo entero, el impacto de esta
reducción de la biodiversidad es sentida más
dramáticamente por las comunidades indígenas y rurales
cuya economía depende de ella. De cualquier modo, la
desaparición de culturas indígenas también
representa una pérdida de la riqueza cultural de la humanidad
tanto como la del conocimiento tradicional ligado al uso sustentable
de la biodiversidad. Alrededor de 10,000 idiomas se hablaban en el
año 1900, pero esta figura ha disminuído a un estimado
de 6,700 idiomas que sobreviven. Los antropólogos predicen que
un 90% de los idiomas que se hablan en 1999 estarán extintos
hacia el año 2099 ("The ETC Century", Pat Roy Mooney, RAFI
2000): "Como resultado de esta erosión cultural, hacia mediados
del siglo XXI casi todos los ecosistemas del mundo estarán
ocupados por gente que no tendrá forma de describir, usar y
conservar la diversidad que sobreviva." (Ibid.)
4. La industria de la ciencia de la vida.
Las corporaciones llamadas de la ciencia de la vida son las
mayores perpetradoras de la biopiratería. La gráfica
muestra el reparto del mercado por las 10 corporaciones más
grandes e ilustra el control oligopólico de estos mercados
estratégicos.

5. La "privatización de la vida"
Privatización de la vida se refiere a la propiedad de
organismos vivos y conocimiento tradicional. Esto ocurre via los
Derechos de Propiedad Intelectual (IPR) de tal modo que los individuos
y las corporaciones pueden clamar la propiedad de los recursos
biológicos y los procesos relacionados. Esta
privatización también genera el control
monopólico de los recursos naturales de los que depende nuestra
sobrevivencia.
Las patentes de organismos vivos amenazan el acceso comunitario a
los tres elementos más críticos de la sobrevivencia
humana: la comida, el agua y los servicios de
salud.1
La privatización de la vida amenaza la seguridad
alimenticia al poner en riesgo el acceso de los agricultores a estos
recursos escenciales. Este tipo de patentes niega al agricultor el
acceso a medicinas tradicionales y lo obliga a pagar regalías
por la siembra y el ganado derivado de dichas patentes. Dichas
patentes, así como la consolidación de este tipo de
industria, igualmente limita severamente la habilidad del agricultor
para diversificar sus cosechas y ganado.
Estas patentes también niegan al agricultor el derecho de
guardar semillas. Por ejemplo, al plantar semillas sin pagar las
regalías equivale a realizar una copia no autorizada de un
producto. Esto obliga al agricultor a pagar regalías por cada
semilla sujeta a estas patentes y los lleva, debido a la creciente
posesión de estas compañías por corporaciones
agroquímicas, a ser dependientes de los fertilizantes
desarrollados por las mismas corporaciones. Para crecer nuevas
cosechas, dichas compañías recolectan las semillas
tradicionales del agricultor unicamente para más tarde
venderles las especies que dependen de los químicos que ellos
venden.
El caso actual en Sudáfrica en que 39
compañías farmacéuticas están demandando
al gobierno de ese país por la distribución de
medicamentos de bajo costo a los 4 millones de cero-positivos del
virus VIH SIDA, demuestra el efecto de los Derechos de Propiedad
Intelectual en la salud pública. Las compañías
farmacéuticas claman que este programa de distribución
está infringiendo sus derechos de patentes.
Más allá, los costos asociados con la
adquisición, el mantenimiento y la protección de las
patentes previenen que los Derechos de Propiedad Intelectual
beneficien a los países en desarrollo donde la mayor parte de
estos recursos biológicos se encuentran. Debido a estos costos
el 95% de las patentes de organismos vivos o sus procesos se
encuentran en los países industrializados, a pesar que el 90%
de los recursos naturales se encuentran en los países en
desarrollo (La Jornada, 4/8/00). El costo promedio para solicitar una
patente es de $21,000 dólares, con $5,000 anualmente para
mantenerla. En los Estados Unidos la litigación de patentes
cuesta más de $1 millón de dólares (GRAIN;
Seedling Mayo 2000). Los costos asociados hacen que estas patentes
sean imposibles para la mayoría de la población en el
mundo.
6. Biopiratería, los métodos.
La bioprospectiva corporativa y los proyectos de
biopiratería están siendo realizados cada vez más
a través de organismos intermediarios -- incluyendo
Universidades, gobiernos y organizaciónes no gubernamentales
(ONGs), quienes pueden contribuir con expertos relativamente a bajo
precio para la investigación, y quienes además
están generalmente mejor ubicados para el acceso a los centros
de importante biodiversidad. A cambio de esta ayuda los socios
intermediarios a menudo reciben fondos económicos para
proyectos de investigación, becas o equipamiento; sin embargo
los socios corporativos inevitablemente retienen la gran
mayoría de las regalías relacionadas con los productos
comercializados.
En años recientes ciertas organizaciones ambientalistas
(incluyendo Conservation International) se han visto envueltas
también en actividades de bioprospección, dando un
cierto grado de "credibilidad" a los proyectos pero igualmente
sembrando dudas sobre la integridad de dichas organizaciones y su
compromiso con la justicia social y la preservación
ambiental.
7. Porqué no los indígenas patentan su conocimiento tradicional y sus productos?
El conocimiento tradicional es vital para la
comercialización de los productos de organismos vivos y sus
procesos. Mientras sólo un especímen en una
colección de 10,000 muestras aleatorias tiene una
aplicación comercial potencial, la consulta con
indígenas aumenta esta tasa de efectividad (a uno en 5,000
especímenes) (NIH).
Sin embargo, la idea de que los indígenas patenten su
propio conocimiento, sus recursos y sus productos es
prácticamente inexistente. Dos factores son claves: los costos
escesivos y, más significativamente, los valores
culturales. Para la gente indígena los valores tradicionales y
su estilo de vida está basado en la vida en comunidad, recursos
compartidos y la interdependencia de todo ser vivo, por lo que
patentar la vida es un anatema al sistema de valores en que basan su
vida. Las patentes son una herramienta de las culturas llamadas
occidentales que refleja un sistema de valores de la propiedad privada
y la búsqueda de la riqueza individual, que no son compartidos
por las culturas indígenas.
8. Porqué es México, y particularmente el estado
de Chiapas, tan atractivo para los biopiratas y los prospectores?
Debido al carácter de mega-diversidad de México, y
especialmente de Chiapas, se ha convertido es un blanco frecuente de
la biopiratería. México debe parte de su megadiversidad
a su diversidad geográfica, los variados climas y la
complejidad geológica. Adicionalmente, su papel como puente
entre especies de Norte y Sudamérica también contribuye
a su riqueza biológica. Geográficamente México
funciona como la zona de transición entre dos regiones
distintas: la neo-tropical (Sur y Centroamérica) y el
neo-ártico (Norteamérica). Por ejemplo, México
posee 34 de los 36 ecoclimas identificados, mientras que Estados
Unidos tiene sólo 4. De las 28 categorías de tipo de
suelos reconocidos, México tiene 25. A pesar de que
México contiene sólo un 1.3% de la masa de tierra del
planeta, contiene el 14.4% de todas las especies vivas del
mundo. México tiene un gran número de especies
endémicas, y es la región de origen de 118 especies de
plantas incluyendo el maíz.
9. Legislación relativa a la bioprospección y
biopiratería.
México es firmante de la Convención Internacional de
la Diversidad Biológica y la Convención 169 de la
Organización Internacional del trabajo. Ambos acuerdos proveen
un grado de protección a los indígenas con respecto al
uso sustentable de la biodiversidad, repartición de los
beneficios que se generen con el uso comercial y la
preservación del conocimiento tradicional y prácticas
relacionadas. Sin embargo México tiene aún que
implementar la legislación nacional correspondiente.
Independientemente de estas convenciones, la Constitución
Mexicana otorga ciertas protecciones de los recursos naturales y los
derechos fundamentales a las comunidades indígenas, y la Ley
General de Equilibrio Ecológico y de Protección al
Ambiente establece que la bioprospección requiere la
autorización tanto del gobierno como del propietario donde los
recursos estén localizados. Sin embargo el primer punto es casi
siempre ignorado, y el segundo está lleno de contradicciones y
vacíos legales. De acuerdo a las comunidades indígenas,
organizaciones cívicas y algunos bioprospectores, estas
contradicciones hacen que la Ley General sea inoperante.
En respuesta a estos problemas legales, la Declaración del
3er Encuentro Nacional Indígena (efectuado en Marzo del 2001 en
Michoacán) pide una moratoria a todos los proyectos de
bioprospección envueltos en biodiversidad, minerales, agua y
otros recursos naturales. La Declaración también llama a
una moratoria en todas las operaciones de biopiratería
realizada en las comunidades indígenas y en todo el país
hasta que los indígenas hayan discutido estos asuntos
relacionados con el control de sus recursos.
La Propuesta de Ley de Derechos Indígenas que se desprenden
de los Acuerdos de San Andrés (firmados por el Congreso
Mexicano en 1996), puede asistir en la regulación de la
bioprospección así como en la protección de los
derechos indígenas si es aprobada como modificación a la
Constitución. Sin embargo, los incentivos económicos
envueltos en dar libre acceso a bioprospectores podrían limitar
la voluntad gubernamental para implementar los controles necesarios en
este renglón.
10. El impacto de la biopiratería y la
bioprospección en México.
Los siguientes 4 casos de estudio demuestran la amenaza a la
cultura indígena y su ambiente por proyectos de
bioprospección y biopiratería en México.
En 1994 POD-NERS, una compañía de semillas de
siembra basada en Colorado compró semillas de frijol amarillo
en Sonora, México. Dos años más tardel el
presidente de la empresa, Larry Proctor, solicitó y obtuvo una
patente exclusiva (US #5984079) sobre la semilla llamada Enola y
procedió a demandar a dos productores mexicanos Productos Verde
Valle y Tutuli Produce, quienes vendían el frijol en Estados
Unidos. Proctor clamó que la actividad comercial de estas dos
compañías mexicanas eran una violación a su
patente. La patente está actualmente siendo revisada por el
Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y permanece
pendiente mientras la Oficina de Patentes de Estados Unidos emita un
veredicto.
Pozol es una bebida tradicional derivada del maíz
fermentado elaborado por los Mayas durante generaciones, tanto por su
valor nutricional como por sus propiedades medicinales como un
preventivo de giardia, amibas y otros males intestinales. En 1999 la
corporación holandesa Quest International y la Universidad de
Minnesota obutvieron una patente (US #5919695) y clamaron, en un
ejemplo clásico de reducción genética, no haber
patentado el pozol, sino haber isolado un microorganismo (o componente
activo) que contiene la bebida. Presentando este argumento se negaron
en reconocer el conocimiento tradicional indígena utilizado en
la elaboración del pozol.
En 1998 la corporación basada en San Diego, Diversa,
firmó un contrato con la Universidad Nacional Autónoma
de México UNAM, otorgando a Diversa acceso a los parques
naturales de México con los propósitos de
bioprospección. Este acceso fue otorgado a cambio de
equipamiento para investigación, $50 dólares por muestra
obtenida y regalías del 0.5% y del 0.3% de la venta resultante
de productos farmacéuticos y químicos que serán
empleados para la reinversión en zonas de extracción. En
contraste, Diversa accedió a pagar el 10% de las
regalías al Departamento del Interior de Estados Unidos en
proyectos de bioprospección en el Parque Natural de
Yosemite. Hacia fines del año 2000 el Abogado General de
Protección Ambiental suspendió el programa UNAM-Diversa
bajo la base de que la UNAM no poseía la autoridad para
permitir el accesso a recursos genéticos y calificando el
contrato como ilegal.
El Grupo Internacional para la Cooperación de la
Biodiversidad Maya (Maya-ICGB) es un programa del gobierno de Estados
Unidos financiado con fondos públicos y que incluye a la
empresa Molecular Nature (un consorcio galés de
biotecnología), la Universidad de Georgia y el Colegio de la
Frontera Sur. Iniciado en 1998, los objetivos del programa Maya-ICBG
eran el descubrimiento de medicamentos, desarrollo
farmacéutico, conservación, uso sustentable y
conocimiento etno-botánico y desarrollo económico
sustentable. A pesar de esta promoción como un proyecto
innovador en relación con Derechos de Propiedad Intelectual,
varias irregularidades en la distribución de los beneficios, el
procedimiento para obtener Derechos de Propiedad Intelectual y la
representación de las comunidades han generado grandes
resistencias y la descalificación internacional. Además
de la tensión política en Chiapas, estos asuntos han
exacerbado los conflictos existentes y han generado un clima de
discordia.
El Consejo de Médicos Tradicionales de Chiapas (COMPITCH),
una coalición de 12 organizaciones médicas tradicionales
con apoyo en casi 3,000 comunidades, ha sido existoso en suspender el
proyecto exigiendo una moratoria activa hasta que la sociedad Mexicana
y en particular las comunidades afectadas sean mejor informadas sobre
el proyecto. Otras estipulaciones para el reinicio del programa
incluyen la promulgación de leyes correspondientes a la
bioprospección y la existencia de condiciones
socio-políticas adecuadas, específicamente el fin de la
guerra de baja intensidad en Chiapas.
En Septiembre 2000 se le negó permiso al grupo Maya-ICBG
por parte del gobierno mexicano para continuar con sus actividades de
bioprospección; sin embargo, miembros del equipo permanecen en
Chiapas intentando reiniciar el proyecto. Más allá del
desenlace, la resistencia de COMPITCH a este tipo de proyectos es un
ejemplo notable de resistencia.
¿Qué puedo hacer yo?
Actúa!
Manda un fax al Secretario de la
SEMARNAT y a la Comisión Ambiental del Senado para pedir una
moratoria a todos los proyectos de bioprospección.
Súmate a las acciones en contra de
las patentes del pozol y enola o a la campaña para revisar la
claúsula de Derechos de Propiedad Intelectual de la Organización
Mundial de Comercio.
Dona fondos para el Foro sobre Biodiversidad que se celebrará en
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, del 14 al 16 de Junio del
2001 con el fin de educar a las comunidades locales y activistas
sobre este asunto. Contacta Global Exchange en
mexico@globalexchange.org
o llama al 415-255-7296.
Para mayor información contacta:
Notas